Somos muchos los que en estos últimos días hemos pagado impuestos y ajustado nuestras cinturas para engrosar las arcas. Que no digo que no sea en justicia, y no seré yo quien haga apología o un discurso político utilizando el vino, pero seguro que estaréis deacuerdo conmigo en que es una viaje!
Al margen de esto y como causa de esta situación me ha venido a la mente la idea de beber para olvidar, pero he llegado a la conclusión de que es mucho mejor beber para vivir; y con esta motivación emprendo esta entrada de blog!

Puestos a vivir, vivamos y bebamos mejor. Así que aquí van unos tips para elegir un vino que nos siente bien!

1-. Elige un vino que sea a tu gusto! Parece una chorrada pero me explico. Si soy una persona con una tolerancia alta a los sabores intensos, véase que me gusta beber café solo, el chocolate intenso o las comidas potentes; seré un bebedor que acepte y disfrute los vinos estructurados  y en concreto los tintos tánicos. Así que disfrutar de una cabernet sauvignon, una Malbec como Altos las Hormigas Argentina, una monastrell murciana tipo Paraje las Zorreras, o una rica Syrah como el Xi´Ipal, serán un placer para mí paladar.

Si por el contrario soy un bebedor sensible, que prefiere los sabores suaves, quizá sea más adecuado empezar por una garnacha de cebreros como el Berrakín, o una sutil pinot Noir como Bassus. Son tintos menos contundentes y muy fluidos, y no por eso menos interesantes que los anteriores. También puedes darle una vuelta a un blanco o un rosado. Ya que son vinos normalmente sin taninos y menos estructurados que los tintos y por lo tanto satisfarán mi sutil paladar.
2-.Los blancos van con todo.  Estamos mal acostumbrados a que los vinos blancos obligatoriamente sean del año, o sean exclusivos para los entrantes y aperitivos. Y cada vez es más notable que los blancos son grandes vinos para toda la comida. Si hablamos de vinos gastronómicos, Allende blanco o Capellanía son vinos que nos pueden hacer disfrutar de principio a fin. Y si estamos valientes, es más que recomendable probar la albillo real del Vino Precioso, una Pedro Ximenez seca como Fermentación Lenta, O incluso descubrir que la verdejo, criada en barricas nos da vinos bien contundentes y elegantes como la “Bestia Parda”

3-. Ahora sí se puede beber rosados!!! Si los blancos se hacen con uvas blancas y los tintos con uvas tintas, los rosados no se hacen con uvas rosas.. se pueden hacer tanto con blancas como con tintas. Resulta que en España durante mucho años el rosado era un “producto” que casi era el resultado de los mostos “sobrantes” de las vendimias…. Y claro… Con esa premisa no había manera de hacer algo rico. Pero desde hace unos pocos años, los elaboradores se han “puesto las pilas” y han decidido hacerlos bien. Rosados cómo la Galaxia de Eulogio Pomares, Impromptu Pinot Noir de Hispano Suizas y el maravilloso Primer Rose que hace María Vargas en Murrieta son un claro ejemplo de que el rosado puede ser un vinazo.
Estos vinos se han hecho a conciencia, seleccionando las uvas en el momento óptimo para hacer bien el vino. Y por eso son equilibrados, tan interesantes como esos blancos que os mencionaba en el punto 2, y con las notas aromáticas de las variedades tintas que los hacen incluso más seductores.

4-. No sólo de pan vive el hombre. Y el vino no es sólo para comer. Por suerte cada vez más vemos que la GenteDiligente está aparcando el cubateo y las “cervecicah” de media tarde para tomarse un rico vino. Y es que bebernos una copa de vino en cualquier momento, de aperitivo, de sobremesa, en el tardeo e incluso porque nos apetece es una práctica de moda; no sólo porque estemos comiendo. Es cierto que para todos nosotros el vino es el mejor actor secundario de una buena comida, pero cada vez más apetece beber un vino en cualquier momento. Esta práctica es aparte de muy saludable (que ya os contaremos en otra entrada de blog por qué) un buen hábito, ya que entre otras cosas la del vino es una de las industrias principales de nuestro país… Y si lo valoramos y consumimos con regularidad, estamos contribuyendo a enriquecer una de nuestras industrias principales. Así que es un bien común!

5-. Puestos a beber, bebamos cosas ricas y que nos sienten bien. Todos hemos oído lo de  “somos lo que comemos” y es casi una verdad absoluta, pues también somos lo que bebemos. Los vinos que se hacen con mimo, que no son productos industriales manofacturados, que provienen de viñedos concretos y bien cuidados, y que son fieles a su uva, añada, suelos y clima; son vinos que inevitablemente están hechos con buena materia prima, mucho gusto y por personas que disfrutan del vino. Parece una evidencia pero es necesario que lo tengamos en cuenta; con buenas uvas se pueden hacer buenos vinos. Así que como amantes del buen vino, la gentediligente preferimos conocer y elegir vinos ricos y elaboradores que aman lo que hacen, y que nos sientan bien.

Estas 5 ideas nos pueden servir muy mucho a la hora de pedir un vino; pero si aún así tienes alguna duda ya sabes que en nuestra tienda de El Jimenado , en nuestro Bar-ª-Vins del Mercado de Correos e incluso en nuestra tienda online www.ladiligente.es nos puedes encontrar y estaremos encantados de ayudarte a elegir bien.

Ya sabes, “sed de buen vino”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *