Microrrelatos

participantes de la edición del II Concurso de Microrrelatos de La Diligente 2019

FRIO SIN CLEMENCIA

JAVYSANDRY

Era una noche fría y húmeda de invierno. Samuel no tenía casi de nada, la verdad.
Antes de intentar dormir, pedía para comprar algo para calentarse.
Susana, salía del trabajo otra vez, muy tarde.
Samuel, estaba en el portal de su edificio y le pidió una limosna para calentarse.
Ella sin pensar, contestó:
-Seguro que lo quieres para comprar vino.- y le negó una limosna.
Amaneció un precioso día soleado. Susana bajó a correr como cada sábado. Al salir
del edificio, Samuel no le abrió la puerta, como hacía siempre. En la puerta, una
ambulancia, iniciaba su marcha.

INSURRECCION

POULAN DE LA BARRE

Un buen caldo caía en dos elegantes copas mientras ambos intercambiaban miradas sombrías por la duda.
En realidad, nada grave había ocurrido, sólo un torrente de emociones, porque el
deseo había sido puramente platónico hasta el mismo momento del triunfo.
Ella se sentía enfadada porque era inocente y además estaba enamorada de él; y eso que todavía no había llegado el momento de fundirse en un beso de película.
Él estaba perdidamente enamorado de ella, su amor prohibido que ahora tendría todas las puertas abiertas.
Ella se ajustó la falda, él apuró la copa, cogió el botín y se marcharon.

NO ES UN ADIOS

PLUMA

Desde el porche de casa veo el mar y pienso en mi realidad y lo afortunada que soy. Con una copa de vino disfruto el momento y vienen a mi cabeza cuantas veces repito esta escena y me encanta compartirla. Sorbo a sorbo pasan los minutos y los aromas erizan mi piel.
Llega el dia de tomar la decisión no sin antes descorchar la última botella…me voy y
quiero brindar a tu lado para recordarte cuando comience mi viaje.
Y mientras nos miramos nuestro reflejo en el cristal nos dice que pronto volveremos a vernos.

AQUEL FEBRERO DEL 39

SUSUBIETE

Estaba en su majuelo con el azadón cavando cepas. La bota de vino colgaba del manillar de su bicicleta, arrimada al tronco de un olivo solitario.
El fuerte viento arrastraba el polvo que se levantaba a cada golpe de azada. La tierra
estaba sedienta; su costra se quebraba al pisarla, lo mismo que una cáscara de huevo.
Salió al camino y amontonó bajo el olivo unos sarmientos secos que prendieron pronto. Daba gusto acercarse al fuego. Una columna de humo se tumbaba arrastrada por el aire. Bebió. El chorrillo de la bota acariciaba el paladar y templaba bien los ánimos.

EL VINO DE LA CATEDRAL

COQUITO

Déjame desnudarte, que es mi tiempo. Tú ya tuviste el tuyo. Pasaste al cielo abrigado por tabla y albero. Tú fuiste quien en años mirabas al hombre, frenando el segundero.
Dejabas el tiempo quieto, y tu aroma se iba tejiendo. Saco, refresco, y cae una gota al suelo yermo. Gota que pasa al aire, y aviva la flor de tus adentros. La luna llena refleja sin miedo tu brillo dorado, tu fuego intenso. Jerez, envuelto en fino cristal anuncias tus destellos. Agitada existencia de sensaciones, olfato místico repleto de niñez. Acaricia mis labios ahora, y déjame desnudarte, amarte. Infinito recuerdo.

EL DESCUBRIMIENTO

EL LEON DE PISUERGA

Era un mañana de verano y el alba se podía adivinar en esos tintes rojizos huérfanos que todavía se divisaban en el horizonte, era una mañana fresca de finales de junio. El paisaje estaba recubierto de viejos viñedos en vaso, con almendros y olivos, con encinas y quejigos, era un terreno ondulado. Tomás subió por el camino hasta la viña donde su abuelo Demetrio trabajaba en ella, el nieto preguntó ¿Qué haces abuelito? él respondió “quito los primeros nietos de los pámpanos, con ello los racimos cuajarán mejor y las uvas tendrán más sanidad, aquí empezamos a elaborar el vino”.

EL VERDEO

ALBARIZA

Llegaba el sol y el calor a su posición más alta.
-Siéntate hijo, haremos un descanso. Deja las herramientas.
Tres cajas de plástico, una, de mesa; botella de vino, hogaza caliente y sobrasada casera.
-Abuelo, ¡aún no es la hora!
– Los días pueden ser iguales para un reloj, pero no para un hombre. Bébete el vino, el aire, el olor de la tierra y de esta oliva recién cogida. Haz siempre caso a las sensaciones. La peor faena de la vida es que “tu reloj” no te deje mirarla de frente.
Una guadaña quedó debajo de la mesa.

PARANDO O SIN PARAR

MNEMÓSINE

El mismo bar, el mismo dueño, la misma copa… pero solo consigue ese recuerdo espeso de la sensación.
Este es el único espacio que le queda de juventud: de cuando el futbolín era otro mundo y todo parecía más intenso sin dejar de ser fácil, de cuando hacía de una
moneda una batalla, de cuando en la esquina se hablaba sin saber de ternura y dolor porque fue capaz de desganar la piel y el corazón.
Tan solo esa bebida para aceptar esa ilusión porque trazando el vino se hizo viejo y ahora trazando el vino se hace joven.

VINO A ENSEÑARME

ANDU

Y comprendí que simplemente necesitaba escuchar el inmenso silencio que mí ser y mi mente provocaban tras aquella noche.
Acepté que tras ese momento de felicidad, ya no volvería a ser la misma. 
Quizás yano volvería a sentir ese estado que solía invadirme antes de conocerlo. Para mí era impensable describir el huracán de emociones y recuerdos que despertaba en mi cuerpo el nombre de aquel brebaje blanco.
Vino de paso.
Finalmente asumí que todas las historias empiezan con un buen vino. El cómo acaban…ya es otra historia.
 

PODEMOS ESPERAR

NORTE DEL SUR

Vino… pero no pudo abrirla.
En su recuerdo seguía viva la promesa de su padre el día que llegó, en aquella navidad de un año que ya no sabría precisar.
Posiblemente ya no pudiera ofrecer más que posos de recuerdos celosamente
guardados, pero para él encerraba un acuerdo y unas ilusiones compartidas con la
persona de la que hoy se tenía que despedir.

PRELUDIO DE UN BESO

LUZ DE LUNA

El sonido a cristal de bohemia envolvió aquel lugar con un cálido y sutil tintineo. María mojó sus labios intentando saborear lo más añejo de aquel vino. Pablo se perdió en aquel gesto, miró aquellos labios carnosos y bebió de ellos.
Creció la pasión, les embargó el deseo, y de lo que allí ocurrió sólo tiene constancia el fuego, dos copas finas de vino y el recuerdo de un beso que fue el inicio
de una bella historia de amor.

DOS ALAS ROJAS

PALOMITA

Con mucho cuidado inclinaba la copa y un hilito de vino caía en mi cuello resbalando
por mi piel.
A veces una o dos gotas de vino caían directamente sobre mi pezón erizándome el
vello. Cataba con deseo el vino de mis pechos.
El vino corría por mi cuerpo hasta que el ombligo se llenaba, y entonces lo bebía con ansia.
Jugábamos, nos estábamos disfrutando, borrachos de placer. Bebía el vino de mi cuerpo y yo lo bebía de su boca.
No necesitaba nada más para ser feliz: el, y un buen vino.

CLASE TEÓRICA

PALOMA GÓMEZ LEAL

¿Qué opinas?
¿Quiere hablar del vino en nuestra primera cita?
Está bueno–digo, desconociendo el tema.
¿Es que no valoras su capa alta, aroma complejo y gusto redondo de final largo? Lo dicho, una completa ignorante. Aquí termina mi cita a ciegas, pero antes, me va a
oír.
No. Yo soy más corriente. Del vino aprecio a compañía, una buena conversación y el
momento especial que me hará recordar.
Me levanto, pero no abandono la mesa porque me retiene.
-Interesante teoría, ¿puedo seguir aprendiendo enología contigo?–dice sonriendo
-Vale, acepto. Además, mi copa es
pera para darme su recuerdo.

CEPA VIEJA

MAREA

Podía haber pasado toda una vida esperando. Quizás ya la había esperado, la vida entera.
Ella sabía que la esencia, la madre, estaba bien arraigada, sujeta por dentro, con sus retorcidas raíces de vieja cepa llegando hasta cada uno de sus poros, la llenaban por dentro. No pudo pensarlo más.
Ya llegaba tarde. Agarró la botella
decidida, ignorando que entre sus dedos sudorosos resbalaban también las gotas del vino derramado. Apuró su último trago saboreando el instante, ese que le llevaría a dar por fin el paso.
Lo haría. Esta vez no miró hacia atrás.
 

ENSEÑANZAS

SALINAS

Abuelo, qué prisas te han entrado. Si no te encuentras bien para ir al parque, no pasa nada. Me quedo aquí leyendo contigo. Dime qué te apetece. No, no, me refiero a qué libro. Bueno, venga, que mamá no se entere. Después se enfada conmigo y no veas.
Un vasito solo. Y no me pidas más, que papá anoche insinuaba que alguien estaba bautizando la botella y que iba a terminar colocando un candado a la bodega. Yo solo te lo digo por eso. Que tú todo lo arreglas con que el vino en jarro, cura el catarro.

DELICIOSA VANIDAD, EL VINO

MOLLY MARMAN

Y, ¿qué tendrá?… ¡tan deseado y buscado por cada rincón del mundo! Con su variedad de perfumes, todos desean fijar sus labios en él, tener una cita a
solas con él, o en compañía de otros.
Es, además, conocido por su vaga lealtad.Amante de secretos traicioneros.
Aunque su pasión es hacer reír, en ocasiones provoca el llanto de su acompañante.
Le gustan las mañanas, las tardes, pero las noches son sus preferidas.
Notario firmante de contratos sin letras.
El vino, es sin duda, la contradicción más exquisita de la vida.
 

CATARSIS

SUNNY

Era el reflejo de la botella el que me cegaba, una y otra vez. Intentaba evitarlo creo,
pero mirarla de frente me perforaba la cabeza. Era esa luz amarillenta… quemaba
lentamente mi retina y yo no podía evitarlo. Volvía a hacerlo incapaz de parar.
Envuelta en ese resplandor, ya casi en llamas, me arrastré por aq
uella habitación de moqueta recalentada hasta llegar por fin a ella. A tientas la pude derribar. Fue entonces cuando el vino comenzó a brotar, resbalando por el mueble, gota a gota, atravesaba incandescente mi piel para fundirse conmigo, con mí renovada sangre caliente.

DE VINOS, DELEITÁNDONOS

EL MARQUÉS DE CARABAS

La bodega es el templo donde se mima el barril y ama, chispeándonos el sendero.
Me ofreciste una copa de vino y nos bebimos la botella entre los dos.
Hechizados por esos brillos rojizos y luminosos que nos evocan los hermosos tonos
cromáticos de la vid.
Cautivados con el cáliz lacrimeante, del que afloran innumerables sensaciones que
solo la nariz y el paladar merecen. Barboteo de palabras, euforia,
pensamientos confusos, entre envolventes melodías de ruiseñores y coloreados jilgueros.
Paseando zigzagueante, entre balanceos, tu brazo me guía y conduce, con la mirada fija en las diminutas y perdidas estrellas.

LOS HIJOS DE DIEGO

LAVENDER LÓPEZ

Todas las noches, al cerrar el museo, salimos de nuestros lienzos y llenamos la sala
con corrillos de amigos, discusiones cortesanas y bufidos de caballos. La infanta Margarita se pasea con sus sirvientas, las hilanderas coquetean con los de la fragua y Felipe IV debate con Marte acerca de la guerra.
— Oye, Baco— me dice el bufón Calabacillas
¿me das una copa de vino?
Claro, siéntate con nosotros — respondo. Le sirvo un vaso, brindamos por Zeus, y
seguimos tocando música, bebiendo y riendo.
Hoy, una menina vio como el vigilante de la mañana encontraba una uva en el suelo.

EL SITIO

B.B

Al principio pensé que era un espejismo, una mentira más con la que la vida te engaña y, por esos azares que dicen que el tiempo maneja, me encontraba en mitad de la nada, rodeado por un silencio calmo y sosegado con el que te agasaja esa complicidad perfecta que hay entre el mar y el viento. No lo pensé, apagué motores de la vieja barcaza, abrí mi mochila y saqué una botella de vino tinto que mi padre compró al nacer yo. Un gran reserva que nunca quiso abrir. Decía que aún no había encontrado el sitio.

LA PUREZA DEL PLACER

AS

Ya he terminado el trabajo. Me relajo. Al fin vino.
Junto al fuego crepitante y bullicioso, me siento embriagada por tu aroma, que
mezclado con el olor a madera quemada, despiertan todos mis sentidos.
Aquí y ahora, no necesito nad
a más. Su cuerpo, su textura y su presencia, me hacen
sumirme en un profundo placer.
Acerco mi boca, y el tiempo se detiene.
Cuando te siento dentro, tu calor me acerca al éxtasis.
Me muerdo el labio, sintiendo todos los matices de tu sabor en mi boca.
Es la pureza del placer de estar viva disfrutando de mi vino favorito.

EL BRINDIS

EL COSECHADOR DE LETRAS

Aquella madrugada, no estaba del todo seguro. La tierra del viñedo se encontraba
húmeda y todo dispuesto para acabar el último día de faena. Una jornada de trabajo
donde junto al resto de vendimiadores, pondríamos el punto y final a una gran
temporada. Lo haríamos como siempre, brindando como desde tiempo inmemorial,
con una fina copa sacada de la más antigua de las barricas que en nuestro lagar,
llevaba décadas guardado como oro en paño. Un brindis agradecido por la sapiencia
que las generaciones anteriores, nos legaron y que hemos sabido conservar para
conseguir un buen vino.

SEGURIDAD POR FAVOR

ADABEL ALONSO

-¿Le importaría darme una copa?-Disculpe, pero esta es la caja del supermercado.-Tiene razón, perdóneme señorita, un sacacorchos me vendría mejor.

-Caballero le repito que esto es la caja.
-Podría compartirla con usted si fuera tan amable de facilitarme un sacacorchos.
-¡No puedo!
-¡Si puede! ¡Querer es poder!
-Está bien, tenga. Aunque si fuera tan amable de abrir la botella de vino fuera del
establecimiento…
-¡Bastaría más! Pero solo si usted comparte la botella de vino conmigo.
-¡Seguridad! ¡Caja dos!

PERDIDO

VOCMAN

Cuando te conocí, tú estabas sola y yo no.
Ahora estoy irremediablemente solo……Perdido entre chardonay, malbec, vidal, monastrell, syrah….Perdido entre doble guyot, espalderas….Perdido entre aromas y sentidos sin identificar….Aromas que no puedo olvidar, y otros que no logro reconocer más allá.
Perdido en mi pasión sin futuro….en un amor sin futuro…en una vida sin
futuro….
Jodidamente perdido……Sin embargo, una nota de cata, una elaboración distinta te
llevarán a mí.
Porque cuando uno cata con el alma, todo va más allá, eso ocurre una vez en la vida,
y eso, te lo regalé yo.

PLANTÓN RUBÍ

DANAE DESPIERTA

Se levantó tan bruscamente de la mesa del restaurante que no se dio cuenta de que el mantel se le enredó en el vestido; la copa de vino tinto cubrió de rojo todo aquel blanco inmaculado producto de lavandería industrial…
Ella no se volteó a mirar tal estrépito, su corazón latía tan deprisa que sentía dar la
misma velocidad a sus piernas para huir de tan bochornoso espectáculo.
Él sintió algo de consuelo en el aroma que le subía por la nariz mientras miraba como el anillo giraba sobre el cristal del plato vacío.

INSPIRACIÓN

CORRECAMINOS

Escribía sin pensar, como el que vomita, tenía tanto que decir
que no sabía cómo empezar.
No quería hablar de política, aunque consideraba que era uno
de los mayores males de su tiempo.
No quería hablar de religión, pues no quería ofender a nadie, aunque consideraba que las religiones solo eran un medio de controlar, dirigir y exprimir la ignorancia.
Le gustaría hablar de honradez, de moral, de ética, o sea de ficción, y por ahí empezó.
Apuró su copa de buen vino de Rioja, agarró la pluma y miró
fijamente el folio en blanco…
Mejor tomarse otra copa.

EGOISMO DE PLACER

GALE

El silencio estaba escrito pero, aquella silueta sentada frente a mí, movió sus labios en forma de sonrisa y una gota del líquido sagrado le resbaló.
El vidrio, quebró el hielo y el olor de su contenido ya predecía el ritual.
Aquella botella de vino, elegida para saborear la noche, estaba posada en el centro intentando marcar frontera entre los dos, aunque ya, nos estábamos mimetizando y como caballero andante que gana batalla, encendí la vela, pero frente a mí; sólo vislumbré mi espejo y mi reflejo……adivinando que, la esencia de aquel momento sublime, no la podía compartir con nadie.

NIDO VACIO

LA OVEJA AZUL

Entró a la calidez del salón desde la terraza donde había despedido a Federico, que abandonaba el hogar materno para estudiar fuera. Magda fue hasta el aparador donde guardaba el vino para cocinar. Lo apartó y cogió la botella que estaba al final del estante, casi escondida entre cacharros de cocina que no había usado nunca.
Ribera del Duero, ponía en la etiqueta. La diligente señorita que le atendió le dijo, entre otras cosas que no entendió, que era un buen vino. Lo descorchó, se sirvió una copa, se sentó en el sofá, sonrió y brindó por su nido vacío.

LA VIDA ES COMO UNA COPA DE VINO

LA BACANTE DIONISIA

Mientras limpiaba una copa de vino, pensaba sobre el tema para el concurso de microrrelatos de La Diligente. La vida, reflexionaba mientras la secaba con mimo, es como una copa de vino, empieza ancha, llena de posibilidades, luego parece que se estrecha, hasta que en la madurez, se vuelve a ampliar, dando cabida con hondura a una plenitud llena de matices, digna de un tinto de reserva y finalmente, se eleva hasta el infinito, eso si no se rompe antes. Vertió un vino afrutado, generoso y mientras lo bebía con deleite, pensó que ya sabía que escribir.

TRAGO DE SOLEDAD

CARLAGATA

Sus ojos permanecían fijos mirando aquella copa de vino, aunque su mirada se perdía en el líquido granate, como las cerezas, y en la gota que tras su último trago había quedado en el borde deslizándose tranquila, sin rumbo, en caída libre como ella. Suspensamientos giraban sin cesar sobre el recuerdo de ese último encuentro, cada palabra, cada gesto, buscando de forma obsesiva el momento en el que todo se había precipitado, en el que el final había aparecido con su lúgubre sentencia. En
su corazón el dolor y en su garganta las palabras no pronunciadas.

FERMENTO

LURIO

Lo llamaban Kilo el Guanche. Hombre luengo, enjuto y sorna siempre en su expresión. No hay día que no lo recuerde con un vaso entre sus dedos. Al llegar la vendimia, no cortaba, ni cargaba, sólo se remangaba su pantalón de pernera ancha y se metía en el lagar. Lo suyo era pisar los racimos y cesta tras cesta despojaba de la uva el mosto. Tan grande su deleite y pasión que ni para orinar salía. Cuando finalmente alguien vio su guarrería sólo se escudó en un argumento escueto.
–¡qué más da, en el tonel todo fermenta!

EL OCASO Y EL VINO

PAQUI

Se acerca mi cumpleaños, 54 ya…sentada en una tumbona en la terraza viendo el atardecer vienen a mi mente tantas penas, tantos años, tantas lagrimas perdidas…en cierta forma soy como este atardecer, acercándome al ocaso. Pero ahora me siento feliz. La sonrisa aparece en mi rostro mientras el causante de ella me besa en el cuello, se sienta a mi lado con dos copas de vino, rojo intenso, con la luz del sol haciéndolo brillar… me ofrece una y veo sus ojos sonrientes mirándome mientras dice: esta puesta de sol es casi tan hermosa como tu…vale la pena esta vida

BESOS DE VINO

VEJESTORIO

Yo tomaba vino. Ella, agua. Quise besarla.
Me rechazó dulcemente: “Manolo, el bar está lleno de gente”. Tomé un sorbo. Con mis labios húmedos de vino, insistí y la besé. Tras pasarse la punta de la lengua por los suyos, saboreándolo, me pidió otro.
Tanta fe puse en el segundo beso que derramé la copa sobre el mantel. El camarero nos reconvino: estábamos escandalizando a los clientes. Mientras nos íbamos, la roja mancha, extendiéndose lentamente, iba tomando la forma indecisa de un corazón.
Ha pasado mucho tiempo pero aún hoy, cuando no miran nuestros nietos, continuamos dándonos besos de vino.

EL ACENTO DEL AMOR

LA BELLA

Cuando se acercó la bella camarera al turista, este realizó su comanda como
buenamente pudo: Vino y té quiegggo.
La camarera le sirvió el vino, se comió el acento y se casó con él.

RITOS

PAMPANOS

Porfiaba el verano con las sombras en la tierra viñadora de pámpanos dorados.
Los racimos desbordaban las canastas alineadas en la tierra y se iban desnudando las cepas sin pudor. Mis sandalias recibían el polvo caliente del camino hacia la bodega. Pisé el umbral de aquella sagrada arquitectura y me asaltaron aromas como ángeles que flotaran en la penumbra.
A modo de altar pagano, me esperaba el tonel.
Por la albariza crujieron tus pasos.
Cuando Noé levantó en vuelo la copa con el vino rojo como la sangre danzando, aún tenía salados los dedos. Entonces la acercó a mi boca.

LO MAS PRECIADO

NEW YORK

No había vuelta atrás; la separación de sus padres era inminente. Los dos trataban de consolarle e insistían en que nada cambiaría pero ella sabía que se terminarían las guerras de almohadas, las sesiones de cine y los relajantes masajes en las plantas de los pies.
Escuchó a su madre que se lo hizo prometer, jurar y perjurar. Su padre se marcharía de casa apenas acabara de subir de la bodega aquellos preciados vinos criados en barricas de roble francés y que atesoraba con tanto recelo. Los mismos que la pequeña Amanda bajaba sigilosamente cada noche mientras ellos discutían.

ELLA Y EL VINO

JOSE ANTONIO VILLALBA

Paseaba sin prisa. Estaba nostálgico, tristemente feliz. Vivía con dos pensamientos paralelos, el real de conexión al mundo y el otro, que le ofrecía imágenes nítidas de cualquier detalle relacionado con ella. Se sentó en el bar del puerto. A su edad se poseía la claridad, seguridad y experiencia necesarias para enfrentarse a todos los miedos.
Se pidió una copa de vino que saboreó como una delicia, lentamente, siendo consciente de cada matiz, cada sabor y cada olor que aquel néctar proporcionaba en su paladar. El vino limpió sus entrañas e incluso, por un momento, dejó de pensar en ella.

SENTIDOS DE LAS VIDAS

ANGELUS SILESIUS

En mi vida anterior fui un goliardo gordo y bonachón que rondaba las tabernas. Actualmente soy un ejecutivo muy estricto que despide gente de las empresas. En mi vida anterior reía como una bestia. Actualmente desconozco el sentido del humor. En mi vida anterior me morí de un infarto. Actualmente cuido mi cuerpo y solo bebo agua.
Pero también me moriré. Hoy me ha dado por pensar en ello. Por eso, iré a un bar y pediré una copa de un buen vino. Quizás en ella encuentre el sentido real de mi vida. Y quizás deje de ser tan cabrón.

DE TUS DIAS DE VINO Y ROSAS

TINKER BELL

Me clavaba el reproche de que si no compartíamos un buen vino era absurdo cimentar un futuro. Decidí no partir del puerto seguro de la abstinencia. No admito condiciones. Conecté la cámara del móvil, desnuda, me serví una copa. Humedecí un dedo en ella para perfumarme donde el latido aflora. Dejé correr gotas para que sedientas lenguas detuviesen el curso indeciso de los ríos que se bifurcaban en mis pechos. Caudales esquivos confluían en silenciosa cascada color corinto acariciando otros valles. 
Tecleé: “Pudimos disfrutar del vino con todos los sentidos. A mí me bastaba el sabor de tus labios”. Enviar…

IN VINO SPES

SOTOVERDE

«¿Cien palabras? ¿Es un cuento o un aforismo?» «¿Qué diferencia hay?» «Bueno, un
cuento tiene trama…» «¡El nuestro la tiene!» «¿Y cuál sería?» «¡Ésta! Tu envíalo, y ya
veremos cómo acaba…» «Vale. ¿Otro vino?»

RELATO DI-VINO

JPP

Los vinos son como el combustible del alma, porque nos invitan a rebasar barreras y a luchar por nosotros mismos en busca de nuestra propia felicidad”.
– Sabios y buenos consejos que mi abuela me transmitía para que pudiera llegar a ser buena persona y llegar a triunfar en la vida, o por lo menos llegar a ser feliz. Al recordar estas palabras que me vinieron a la mente, tuve el impulso de hacer un pedido de vino: tinto, y fuerte, como era ella.

SANGRE

CAROLINA MC

. No encontré sus ojos, ellos eran dueños de otros cuerpos. Otros
como el suyo….
. . Brindamos tantas veces juntos!, nuestro primer sueldo, esta vez con copas de verdad, como todo vino merece ser brindado. Nunca degusté el sabor de sus besos, imagino, suaves, al igual que un Rueda con matices afrutados, sin exigencia, entregado a un ritmo salado de frutos del mar, jugando en la boca, entremezclándose en una danza contigua. 
Ahora los dos vestidos de blanco, uno en frente del otro, saboreas el vino de la entrega, sangre en mis venas, como en mis ojos Garnacha.

LOS AÑOS MÁGICOS DE VIÑAPONDEROSA

PINTO

El aroma y sabor del vino de Castilla La Mancha son especiales, sobre todo cuando llueve en nuestras viñas, y sale el sol en el momento más oportuno. Las uvas tempranillo y airén, están en la mejor tierra porque cada pueblo, cada campo lleva dentro de sí mismo las semillas de su propias cosechas, sensaciones, aromas y sabores. En Viña Ponderosa los campos, desprende el olor a uva madura y cuando voy caminando, admirando las uvas, y mientras anochece, voy y observando la flamante luna. Extensas llanuras, molinos de viento, tus vinos y quesos.

SIN HERENCIA

PISMOLIA

Quería que su ADN se fundiera con las vides de su viñedo. Tras su muerte, expandimos sus cenizas por él, conforme nos hizo prometer. La extens ión era grande, y sin darnos cuenta, nos faltó cenizas para cubrir apenas una fanega.
A la vendimia siguiente quedamos sobrecogidos al ver que las centenarias cepas de monastrell a las que echamos cenizas, no dieron ningún fruto.
Al año siguiente fueron arrancadas y utilizadas para leña, pero tampoco ardían. Murió viudo, sin hijos, y todo pasó a su único sobrino Alejandro.
Revisando entre sus papeles encontramos su última revisión médica: Ahora lo entendemos todo.

EXTRAORDINARIO

SAÍR GELA

Celebraba la noche de San Juan. Un chico muy atractivo se acercó con una botella de vino y me ofreció una copa. Brindamos y charlamos hasta que una llamada hizo que se marchara precipitadamente. Pasados unos días entendí que habíamos compartido algo muy especial. Su imagen persistía en mi cabeza. Debía encontrarlo como fuese.
Recorrí la ciudad y por fin di con él. Ahí estaba. Era extraordinario. Se mostraba seductor en el estante más visible de aquella bodega.

ELITISMO EFIMERO

PIRATESA

Mira en qué te han convertido, apenas te reconozco. Merodean a tu alrededor analizándote en detalle, copa en mano, metiendo las narices sin pudor alguno, mientras tú te pavoneas entre aduladores de manual. Añoro los días compartidos, cuando éramos un solo cuerpo. Espero que no los hayas olvidado, pues el tiempo, tarde o temprano, nos devuelve a nuestro lugar. Hasta que regreses con la humildad que siempre admiré en ti, recibe mis caricias transparentes y mis sinceras burbujas. 
En tu ausencia, sepas que he congeniado bastante con él lúpulo. Le llamó así, y no cerveza, porque prefiero las relaciones hetero.

PULSION DE VIDA NUEVA

GANESMAR

Suave como la seda se cuela despacio en mi boca.
Seduce, embauca…
Risas, sueños; deseos envueltos en vino de grosella
y maderas secas.
Capa de barniz en el corazón, con pulsión de vida nueva.
Tarde, temprano y de luna llena, siempre permaneces a la espera.
Inquieto, equilibrado… a veces en el momento perfecto, otras…con el tiempo escaso.
Palabras, silencios, sonidos de v
iejos tiempos. Nostalgia, recuerdos, la vida está llena
de sinsentidos y sueños.
Y estás…
Con solo rozar mis labios, el aire se llena de fragancias y destellos.
Parpadeos, colores, complicidad…Eterno.

LA ESCAPADA

NORIA JANE

Era así desde que abarcaba su memoria.
Dispuesta, diligente y solícita. Disponible para todos, sin ahondar en el hecho de si esto le hacía feliz. Querida y bien considerada, atenta y fiel.
Pensaba en ello saboreando aquel Mencía oscuro, aromático y siempre tan confortable para su alma y su cuerpo. Hoy néctar mortal.
Sintió como plácidamente se desprendíala pesada carga de su vida, de sus auto exigencias. Trago a trago entraba en su refugio, en
su coto privado. Se liberaba, escapando por fin de todos los que la adoraban esclavizando su ser y sus sueños.

VACÏVUS

LUCIGARCI

El sabor amargo y húmedo del vino resbala por su garganta seca. Él lo dejó abierto. Como todo.
Antes, aquel mismo vino sabía diferente. A frutas, a calor reconfortante, a música, a H.Zahra y su ‘Beautiful Tango’ al fondo. 
Ahora sabe a desgarro.
Al ‘Hurt’ de J.Cash. Sabe que ese sentir como una hidra podrida y vacía que todo lo desluce, da paso al sinsabor de las cosas. He ahí su
verdadero temor.
Volver a beber vino de verdad, a
sentir. ¿Cuándo? Y un mes pasa. Y otro. Y siete.
Y siempre la misma pregunta:
¿Cuándo desaparecen los putos fantasmas?

LA IMAGEN

AVISPOSA

Todo estaba en su lugar, aunque un poco desordenado, así era ella. En cambio, ese día había algo distinto, la copa de vino estaba llena, y no vacía como de costumbre.
Eso hacía presagiar un mal augurio. Ni rastro de ella en la casa. En su lugar había una muchedumbre de personas arremolinadas alrededor de algo. Al acercarse lentamente pudo descubrir que había un cuerpo tendido en el suelo. Era una mujer que parecía estar con la consciencia perdida o incluso muerta, inmóvil e inerte… Y entonces, se acercó al espejo y descubrió esa misma imagen reflejada en él.

AMOR CORRESPONDIDO

JOAN NAVALL

Cada día me cruzo con Mario y no ha sido capaz hasta hoy de invitarme a una copa, sé que le gusto, el brillo de sus ojos me lo dicen.
Aquí estamos uno frente al otro tomando una botella de buen vino
en esta cena de pareja, siento que ardo de deseo, él levanta su copa, hace que mira el tinto, pero me está observando lascivamente.
Por la conversación que mantenemos tenemos los mismos gustos, estamos compenetrados.
Me surra al oído unas palabras y me invita a su casa. Marchamos cogidos de las manos, nuestras sillas ruedan unidas, me ama.

LA VENDIMIA

LA MAGA

Carlos y yo decidimos hacer una carrera, él convencido de que me daría por vencida, me dolían muchísimo las piernas, pero vid tras vid seguí agachándome, llenando la
canasta. 
No le vi venir, «saborea el vino, prima», su mano repleta restregaba en mi cuello las uvas que llamábamos de Tinto Madrid, las que más manchaban. Fue un festín, revolcados por el suelo media hora después no quedaba otro color que no fuera el rojo. Un beso robado frenó la batalla.
Ese verano cada vaso de vino sabía a él y yo volvía a vendimiar todos los racimos del universo.
 

DIVERTIDAS CONSECUENCIAS

FIDELIO

Deshecho tras pillar in fraganti a su pareja con otro en el somier, y tras habérsele diagnosticado una disfunción congénita, Ígor se sumió en una soledad cavernosa. 
Nada de eventos sociales, salía justo lo imprescindible. Estaba tan viejo que no le
salía ni llorar, cosa que le consternaba…
Vencido el crepúsculo, despertó turbado y maldijo a las cepas observándolas con detenimiento. Bullense oriundo, abonó un alto precio por paladear tan entusiasta aquel caldo de dioses, pura sangre  de toda esa cosecha al que Fermín le convidó anoche en su taberna. Ahora recababa satisfecho en aquellos inusitados e hilarantes acontecimientos.

PARA ELLA

LISEL

Y por fin llegó, llegó solo para ella. Y ella se sintió aliviada. Después de todo ¿qué hacía en medio de esa aburrida panda de políticos abstemios? Lo vio llegar desde lejos, tembloroso y en equilibrio precario, aunque joven y atractivo. Sintió su poder alvino y nervino difundirse por todo el cuerpo. Inclinó el busto, casi para ir a su encuentro. Fue un momento. Un movimiento brusco y él le derramó por encima aquella única copa de vino tinto. La suya, en medio de tantas tristes tisanas. Y por fin vino, vino solo para ella.

BENDITA NOCHE

TARANTA

Aprovechabas cualquier excusa para venir a mi casa con una botella de vino: celebrar una buena noticia, un aniversario, un nuevo descubrimiento musical en tu lista de reproducción e incluso, un cambio de estación. Brindábamos, charlábamos y te marchabas. Siempre me dejabas con un sabor amargo. Un día, nos acabamos la botella. Esa noche, comenzó nuestro idilio. Bendita noche. Bendito vino.

LA BODA

ZIBIBBO

Escondido dentro del coche de los novios, Jesús maldecía otra vez su afán de protagonismo.
Se había escapado del convite aprovechando el desconcierto general, antes de que su madre le metiera un buen guantazo, y ahora se esforzaba para entender donde se había equivocado. Cierto es que habían pasado siglos desde la última vez que había recitado aquella vetusta cantinela y apenas recordaba sus palabras, pero aun así no encontraba explicación para tan majestuoso fracaso.
Aún menos sabía cómo explicarle, al centenar de comensales, cómo y porqué todo aquel delicioso vino que deleitaba la velada se hubiera convertido en agua.

50SOMBRAS DE VINO

COSUE

Las mujeres a las que invitaba a cenar en exclusivos restaurantes se extrañaban con la petición que les hacía: ir vestidas totalmente de blanco y no ponerse perfume. Esto, unido a que soy enormemente rico gracias a unas startups millonarias, las llevaba a imaginarse protagonistas de las “sombras de Grey”.
Ellas no sospechaban que lo único que quería era poder captar el buqué de los vinos que elegía sin interferencias de banales perfumistas y apreciar su intensidad, nitidez y color con el fondo blanco de sus vestidos.
De todos modos, para no decepcionarlas, siempre llevaba unas esposas en mi deportivo.

AGARRADA A LA VIDA

SOLEDAD COMPARTIDA

Si no te tuviera amor, esta vida no querría, pues de lágrimas está llena y secarlas nopodría.
Si no te tuviera cerca, el mundo yo recorrería, para buscarte y hallarte y embriagarme con tu vida.
Si no te tuviera… vida, yo misma te inventaría, para poder respirar…con tu aroma y tu alegría.
Si no te quisiera tanto, si cerca yo no te tendría, dime amor cómo llevarlo, ¿cómo aguantar tanta desdicha?
Todos se fueron marchando, uno tras otro moría, y en esta estancia me encuentro, con mi copa.. vino rojo… rojo vino… vino que me da la vida!

NOTA DE CATA

ANITA OZORES

Cada semana, un jueves nuevo y una copa de vino. Meses de entregada admiración. Te contemplo, sin prisa. Desde el cristal viajan rubíes al pañuelo que rodea tu cuello. Doy un sorbo y te miro. Sin prisa. Seguro que te perfuma un bosque de grosellas: me perderé en tu fragancia vegetal. La suavidad de este rioja inunda mi boca. Tus besos serán paladear el terciopelo. Sin prisa. Tan rotundo es este vino como el carácter que te pienso, aunque me mires inmóvil. 
Brindo por nosotros, Escarlata, porque Rhett nunca apreciará tu bouquet como lo hago yo, así, sin prisa.

COBA

DOCTOR VOMISA

Tras la gran devastación, coBa era el único planeta conocido con una superficie terrosa, y sin rastro de contaminación. Estaba totalmente prohibido atracar con productos contaminantes. Palabras como “plástico” no podían ni pronunciarse bajo sanciones severas. Tierra, agua y luz. N había nada más. No existía nada que le diera un valor especial a ese pequeño astro situado en los suburbios de la Vía Láctea.
Y sin embargo, cualquiera de los pocos humanos, que por entonces habitaban el universo conocido, hubiera dado su vida por defenderlo. La superficie de coBa estaba dedicada en su totalidad al cultivo de la viña.

EL OLOR

MAR SALADA

Andrés toma su copa y mira a través del líquido brillante y rojo, bebe un sorbo, cierra los ojos.
A su mente vienen recuerdos de su niñez. Juegos en la vieja bodega donde se crió. Al beber recuerda el olor, que no es único sino una mezcla de olores, olor a madera, a humedad y a vinos derramados, este olor lo impregna todo. Al abrir los ojos se da cuenta que Raquel lo mira intrigada, y como si le leyera el pensamiento responde: solo estaba haciendo un pequeño viaje en el tiempo, ¿te apetece viajar conmigo?

COMPLICIDAD

RUTH VALIENTE

Nunca se habían visto pero llevaban un tiempo intercambiando correos electrónicos; un saludo, un verso, el título de una canción, un libro. Hasta que, sin darse cuenta, compartieron sentimientos; de duelo, de dolor, de culpa, de alegría. También hablaron de deseos y de sueños. Entonces, quisieron conocerse. Sería delante de dos copas de vino; el, un “Ribera del Duero”, ella, un “Ribera Sacra”, porque era gallega, decía.
Se miraron a los ojos. Levantaron sus copas y sonrieron, sintiendo que, en realidad, se conocían desde siempre. De toda la vida.
Él; castellano, Ribera de apellido.
Ella se llamaba Mencia.

MARTE

PALIMPSESTO

Ese día él decidió brindar con vino.
Ella levanto la copa aunque hacía muchos años que había perdido los motivos. Le miro a los ojos.
Decidió pactar consigo misma. Aquella misma noche atravesaría la puerta de la casa y escaparía de aquel infierno sin volver la vista atrás.
Adiós.¡Chinchín!
 

SONRISA

NIEBLA Y VIENTO

Empezaba a caminar y ya la recuerdo en aquella cueva oscura; acostada con el polvo sobre su cuerpo. Pastillas de café, unos caparrones y aquella botella, fueron los primeros agasajos de la fábrica a mi abuelo, siendo aún un chaval. Descansan reflejados en sus hombros tantos recuerdos. Mi padre toda su vida proclamó su altísimo valor, convencido de su sabor exquisito, sus virtudes, enseñándola a todo aquel, peregrinando hasta ella en toda fiesta. Ahora me muero, viejo ante ella, también recuerdo a mi padre vencido, buscando en su reflejo respuestas, junto a su frío vidrio pidiendo calor. Suspiro. Sonrío.

ATARDECER

NACHACOA

Le abrazaban mis desnudos brazos salpicados con gotitas bermellón. Besé su sangradura: amarga dulzura. Era una muerte chiquita: cerró sus ojos ante los míos al tiempo que su boca violeta, con la comisura ennegrecida, se abría para mí. Sentí un chorro denso de calor resbalando entre mis piernas, despareciendo bajo mis dedos, que la tierra agradecida absorbió robándole el color. Bailábamos, el Sirio y yo el Sol, embriagados de estío, envueltos en un rojo atardecer. Regalándonos nos miramos y abrimos otra botella.
Nada como el amor con vino o el vino con amor.

INSPIRACIÓN

FUNKHOUSER

En una taberna oscura, de cuyo nombre no quiero acordarme, un hidalgo recio, de rostro enjuto, largos bigotes caídos y nariz corva y aguileña, lanza requiebros sin fortuna a una joven cantinera.
“Mi bella, mi dulce flor. Mi Dulcinea”, le dice entre sorbo y sorbo de vino. Junto a él, un labrador de aspecto bonachón y cuerpo breve trata de refrenar los impulsos de su compadre. A tres o cuatro mesas de distancia, sin perder detalle de la escena, un soldado, manco de su mano izquierda, los observa.

DESCUBRIDOR

EMERENCIANO TEMPRANO

Me sentí descubridor. Descubridor moderno. Sin telescopios ni estrellas, ni expediciones, ni guerras. Abriendo aquella botella, en las entrañas del vino, apareció un mundo nuevo: Brillos, colores y especias; frutas, madera y almendras; sueños, guirnaldas y ausencias; amores que se desatan, y perdidas causas bellas. Hoy yo soy descubridor (a tu lado), mi botella.
 

EL FRUTO

AZAHAR

Encontró una rama, seca y retorcida. Le recordó a sí misma. La recogió con ternura y se la llevó, para hacerle compañía. La plantó. La regó. Le presentó al sol. Compartió con ella su alegría y soledad. Y, un día, la rama dio hojas. Verdes como la esperanza que la rodeaba. Y de sus frutos púrpura brotaron lágrimas. De agradecimiento y amor.
Ella las recogió. Se las llevó a los labios. Jamás una vid había dado vino igual.

CAMBIO EN EL CONTRATO

LOMONT

El contrato con los americanos estaba ya firmado y en vigor, lo que significaba un gran mercado en el que vender los excelentes caldos de la bodega de Antonio. Después de la cena de celebración, Rodolfo puso en la moto algunas  botellas del vino que le iba a hacer rico. A él, claro. 
Antonio se sirvió una copa de su vino y se dispuso a degustarlo en su sillón preferido.
A su mente vinieron imágenes del accidente, donde la sangre densa de Rodolfo se mezclaba en el asfalto con el vino de su bodega. Y sonrió mientras sorbía su copa.

SE CONOCIERON UN SABADO DE SEPTIEMBRE

ANNE TRUELOVE

Se conocieron un sábado de septiembre, a la hora del aperitivo. Dos copas de vino sirvieron de excusa para ellos, de coartada para los demás. Juntos en la barra, sus piernas se rozaron y, por un minuto, no estuvieron solos. Se olvidaron ese mismo sábado de septiembre a la hora de la cena, aunque siempre les quedó Shiraz como el París de las películas.

LA EXTRAÑA MANERA DE EVITAR MI SEGUNDO INFARTO

NIEVES NEVARES LAGO

Desde mi recientemente estrenada soltería, me tomaba un vino antes de cenar.
Sonó el teléfono. Sólo se oían ruidos extraños.
Los días siguientes, durante mi ritual vinícola liberador de tensiones, volvió a sonar.
Los mismos ruidos.
A veces, la llamada se hacía esperar hasta la segunda o tercera copa de vino.
Intentaba captar algo entre aquellos sonidos. Me parecía escuchar una voz lejana,
cada vez más nítida.
Cada día estaba más nervioso, con la tensión por las nubes (otra vez), sudoroso.
Aquel día, cuando sonó el teléfono pude oír claramente al otro lado del
auricular:
DESSSSPAAAACIIIITOOOO.
Eso cambió mi vida.

MI MUSA HA VUELTO

GONBIANA

La ciudad, rendida ante el sosiego dorado del atardecer de la Ribera, me embaucó con un delicioso blanco que me instó a trazar garabatos entretenidos en mi moleskine mientras dejaba que los Elfos de los Viejos Libros borraran la palabra rencor de las
páginas de mi vida. Solo entonces intuí su inconfundible silueta acercándose entre los reflejos de Sol que enturbiaban el ambiente. Llevaba puesto el kimono de seda japonesa y los stilettos rojos.
Se sentó ante mí. Traviesamente, escribió un ‘hola’ interrogativo en mi libreta con el mismo carmín que realzaba la asimetría pluscuamperfecta de su boca.
Sonreí afirmativamente.

ROBLEDALES

CRISPULA GRAPE

Desnuda, te acercaste a mí con tu copa de vino en la mano. Derramaste tu cáliz sobre mis labios. Viajé de inmediato por los frutales, almendros y robledales, por los cascajales viejos que huelen a tierra y secretos…Me convierto a tu religión, me postro ante tu cetro, me rindo al mágico caldo que hoy bendice nuestros encuentros.

UN INSTANTE

MALENA LA SWEET

Pequeñas gotas de vino se derramaban sobre el vestido de Amaya. Sus labios entreabiertos dejaron escapar un gemido delicado que se posó sobre el oído de él. La camarera echó la vista atrás rápidamente, y sus ojos, se anidaron en aquellos ojos verdes que observaban las gotas de vino, penetrando sin remedio en el tejido blanco que tapaba las interminables piernas de Amaya. La copa quedó volcada al borde de la mesa, formando una cascada lenta de gotas bermellón que seguían empapando el vestido. Un anillo brillante rodó por el borde de la mesa hasta caer al suelo. Amaya tembló.

EVOLUCION

LILITH

Desde muy joven educó el paladar en el gusto por los buenos caldos. Sus primeros amores tuvieron el sabor frutal de un vino joven. Con los años, los besos adquirieron el delicado bouquet de las añadas más selectas. A medida que crecía, aumentaba la complejidad de los matices en las papilas gustativas y en el cuore, que decía su pareja de entonces. Con la madurez llegaron los grandes reservas y el amor verdadero. Por fin encontró un hombre que entendía de vinos tanto como ella.

VENIMOS PORQUE VINO

LA GRACIA FERMENTADA

Diligente vino un día
Pues convino en venir
Con quien viniendo venia
A convivir con la vid
Cuando de la vendimia venía
la flamante picadera
Que no dejo parra o cepa
Para la malvada filoxera.
Si Don Sarmiento quisiera
También venir a vivir
Juntaríamos bodega, prensa
Lagar, botella y barril
El Vástago también quiso
Visitar a esa que vino
Y acompañado de cuévano
Vinieron a mezclar vino
Don Morapio que se enteró
Vino corriendo e invitó
A bagazo, zupia, esquilmo
Y la fiesta comenzó
Todos felices
estaban
Viniendo por la que vino
Conviniendo en vivir
Siempre con el buen vino
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