Pues mucho si! Mucho! Y es que gracias a las travesías por mar llegó al Nuevo Mundo la vid, de mano de los colonizadores. En barco y con un futuro incierto era como llegaron a los puertos de países de América, Sudáfrica y Oceanía.
Y aunque llegaron como un intento más de conquista y culturización de los propios rituales, entre ellos el religioso. A finales del siglo XIX los colonos llevaron la vid a América para poder tener vino con el que predicar en las misas. Así se dice que la uva de la misión entró a través de California por colonizadores españoles y luego se extendió por toda Sudamérica.
Y poco a poco se fueron introduciendo conocimientos y experiencia de la cultura del vino. Por lo que se plantaron cepas en diferentes suelos y geografías, y así se pudieron descubrir lugares magníficos que posteriormente han resultado ser potencias en la industria del vino.
Esta es solo una de las muchas historias que unen al mar y al vino… pero un evento que lo volverá a unir será el próximo fin de semana en la IX Regata Solidaria Carburo de Plata, donde La Diligente Compañía de Vinos compartirá la pasión del deporte náutico y el amor por el mar con un stand de información y degustación de #VinosDiligentes.

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